domingo, 26 de marzo de 2017

Armeniar genozidioa: "Une histoire de fou"

Ostiral gauean zinemara hurbildu nintzen, 2015ean Robert Guédiguianek zuzendutako Une histoire de fou (Ero istorio bat) filma ikustera. Ikustera baino, Guédiguianek espero bezala, ikastera, ulertzera eta, batez ere, hunkitzera: "Espero que el espectador [y la espectadora, supongo] se emocione. Emoción, etimológicamente, significa poner en movimiento. Me gustaría que gracias a la emoción, el espectador aprendiera mejor esta historia y, pero eso ya es el colmo de la ambición, que entendiera mejor la Historia en sí. En el fondo es sencillo. Quisiera que el espectador, al acabar la proyección, estuviera más emocionado y fuera más inteligente que al entrar en el cine". Beraz, kasu honetan bai, egilea eta ikuslea aseturik gara, zalantzarik ez.

1915ean Armeniar herriak Turkiak eragindako genozidioa pairatu behar izan zuen. Garai hartan, bi milio biztanle zituen Armeniak eta, horietatik, 1.300.000 erail zituen Turkiak era plantifikatu eta sistematiko batean. Egun, Estatu askok, Espainiak tartean, ez dituzte gertakari haiek aintzatetsi. Hala ere, Guédiguianek ez du genozidioan berean zentratu nahi izan: "Contar la historia del genocidio no me interesaba mucho. Quería contar cien años de historia, es decir, hablar del genocidio y del efecto que ha tenido en varias generaciones. Quería contar la historia de la memoria de este genocidio y, más aún, la historia de la memoria de esta historia. Y todo a través de los personajes". Eta, esan beharra dago, bete-betean asmatu egin duela.

Guédiguianek berak azaltzen digu zergatik egin duen filme hau: "Por dos razones. La primera es que, durante mucho tiempo, mis preocupaciones eran lo que suele llamarse internacionalistas. Como comunista e internacionalista, las cuestiones de identidad eran totalmente secundarias. Importantes, pero secundarias. La segunda, y tiene que ver con la primera, es que el tema de la identidad se ha vuelto muy importante desde los años noventa, quizá el tema más importante, hasta convertirse en el núcleo de numerosos debates políticos en Francia. En consecuencia, aunque el tema no preocupaba en absoluto a la izquierda, de pronto fue de gran importancia encararlo sin dilaciones. Y eso mismo he hecho, empezando con mi propia identidad. Me sentí obligado, pero obligado en el sentido que da el francés a la expresión: Je suis votre obligé (estoy a vuestra disposición). En cierto modo, estoy a la disposición de todos los armenios del mundo, me debo a ellos, ya que me apellido Guédiguian y, me guste o no, soy el embajador de su causa. Con esta película, cumplo con mi responsabilidad. Si fuese palestino o kurdo, hablaría del problema palestino o kurdo. Pero soy de ascendencia armenia y presento el problema armenio".

Tira, bada, lagun, ez gara gehiago luzatuko. Gertakari historiko horietara hurbildu nahi izanez gero, hurbildu, ulertu eta hunkitu nahi izanez gero, ez galdu aukera zoragarri hau eta sartu historiaz blai den zinema-areto horretara. Bertan ero istorio bat topatuko duzu, zeren "Los genocidios son una locura. Siempre se encuentran razones objetivas o seudobjetivas, pero siguen siendo locuras absolutas, con consecuencias delirantes".

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