jueves, 26 de febrero de 2015

Azken zelebrekeria matematikoa: 3+2=$.


"3+2=$" [1]
IrakaskuntzaPublikoa defendatu behar. Guztiona eta guztiontzat dena. Kalitatezkoa, laikoa, doakoa. Irakaskuntza, oinarrizko eskubidea, pertsona gisa garatu ahal izateko ezinbesteko bitartekoa. Hemen eta Honolulun. Ez, Honolulun ez, hemen ere ez. Murrizketa amaigabeak nonnahi. Aspaldiko aldarrikapenen gaurkotasuna: langileon seme-alabok Unibertsitatera! Gero eta hurrunago bada ere. Hona hemen goikoen azken zelebrekeria matematikoa: 3+2=$. Gure ikasleek ere ongi ulertzen ez duten formula. Badaezpada, itxura politarik ez duela esan nahi izan dute... ikasgelak isilaraziz, eta kaleak oihukaraziz. Atzo eta gaur, isiltasuna izan da nagusi gure Ikastetxeetan. Gaur goizean, ehunka ikasle elkartu dira formula bitxi horren atzetik dagoena ulertzeko asmoz. Ondoren, txalo zaparradak isiltasuna ekarri du berriro ikastetxera. Ikasleek argi utzi digute badakitela isiltzen, ozenkiago hitz egin ahal izateko.

"3+2=$" [1]
Argazkia: Patxi Abasolo

sábado, 21 de febrero de 2015

Ziztadak (63): Malcolm X

New Yorkeko Harlem auzoan hil zuten, tiroz, 1965eko otsailaren 21ean, arraza segregazioaren kontrako hitzaldi bat ematen ari zela. Oinarrizko eskubideak ukatzen dizkigute New Yorkeko poliziek, salatzen zituen 39 urteko Malcolmek. Presazkoa da askatasuna eskuratzea.
50 urte joanda, 2014. urtean, 14.300 lagun atxilo hartu dituzte AEBetan, miatuak izateko; atxiki dituztenen 11.600 errugabetzat jo dituzte, eta erdia baino gehigo beltzak dira. Beltzak dira Michael Brown, Eric Garner, Oscar Grant, Trayvon Martin, Manuel Díaz, Kimani Gray... Beltzak, gazteak, armari gabeak, deliturik egiten ari ez direnak. Polizia zuriek erahilak. Gaur egun ere, AEBetan, presazkoa da askatasuna eskuratzea.


* Aurreko ziztada:

miércoles, 18 de febrero de 2015

Ziztadak (62): Lanbroak izkutatzen diguna


 Heriotza ez naturalen artean lehena da suzidioa. Osasunerako Mundu Erakundeak berak ohartarazi du hogei segundotik behin pertsona batek bere buruaz beste egiten duela munduan. Jende asko, une oro lanbroak izkutatzen diguna.






* Aurreko ziztada / Ziztada anterior:


lunes, 9 de febrero de 2015

Calendario festivo GORA IRUÑEA! 2015 Jai Egutegia

Kalean da jada Gora Iruñea! herri ekimeneko 2015eko Jai Egutegia. Bertan Arrotxapeko garrantzi handiko hitzordu batzuk ere agertzen zaizkigu:
  • Iñauteriak (otsailak 14)
  • Ezkaba aldizkariaren Eguna (martxoak 29)
  • Santa Engrazia Eguna (apirilak 18)
  • Rotxapea Peñaren Eguna (maiatzak 30)
  • Patxi Larrainzar Eguna (ekainak 6)
  • Arrotxapeko Jaiak (ekainak 12-14)
  • Olentzero (abenduak 24).




viernes, 6 de febrero de 2015

"El Trabajo en Pamplona entre los siglos XIX y XX"

   Ya se está distribuyendo la Ezkaba por buena parte del barrio. En este número 222, de febrero de 2015, la sección de Historia aborda dos artículos: la entrevista al ilustrador Martintxo Altzueta ("Altzueta: Ilustrando y dando color a nuestra Historia"), y la realidad del trabajo en nuestra ciudad a finales del siglo XIX y principios del XX, que reproducimos más abajo. Si quieres leer la revista en su totalidad, no tienes más que hacer un clic aquí:

RECORDANDO
EL TRABAJO EN OTROS TIEMPOS

     Trabajo artesanal
Las condiciones de trabajo en nuestra ciudad no han sido nunca fáciles. Un corresponsal de El Socialista denunciaba el 17 de junio de 1892 que se trabajaba once horas diarias y muchas veces hasta doce y trece, pudiendo considerarse afortunado quien tuviese un salario superior a 10 reales. Si tenemos en cuenta que el Memorial elaborado en 1885 por
Al fondo, la Fábrica del Gas, en Arrotxapea, 1892.
Fuente: A.M.P
la Comisión encargada de analizar la situación de la clase obrera hacía ya referencia a la 
insalubridad de los talleres y fijaba en 10 reales el salario medio, podemos concluir que durante esos años a penas mejoraron las condiciones de los trabajadores. En 1902 los representantes de varios oficios de la capital se quejaron al Gobernador Civil por los bajos salarios. Como denunciaban los del gremio de la madera, “dado a la carestía de viviendas y comestibles son muy cortos los salarios [que] dan a razón de tres pesetas cada operario, cantidad que no basta para cubrir las necesidades de una familia”. La sociedad de toneleros añadió que sus salarios habían bajado en los últimos cuatro años.
Durante los años previos a la Primera Guerra Mundial los sueldos medios que oscilaban entre las 3,5 y las 5 pesetas siguieron sin permitir un equilibrio con los gastos mínimos necesarios, lo cual daba lugar a una existencia penosa por su alto nivel de morbilidad, su pésima condición de vida, su mala alimentación y carencias de una vivienda digna. Una vez más, la aportación del salario de algún hijo o hija y, sobre todo, el salario del trabajo doméstico realizado por la mujer, será la forma de cubrir ese déficit. Aunque siempre quedaba la posibilidad de reducir aún más los gastos, con lo cuál esas familias sufrirían una infraalimentación, mala vestimenta y pésimas condiciones higiénicas, que hacía de ellas una presa fácil para todo tipo de enfermedades. En el mejor de los casos de los trabajadores pamploneses, los obreros oficiales, ganaban lo justo para vivir el día a día, si bien lo habitual era que tuvieran que recurrir al trabajo de otro u otros miembros de la familia, siendo fundamentales los ingresos del trabajo doméstico realizado por las mujeres.
Ese inestable equilibrio se vino abajo a partir de finales de 1915 debido a la carestía y encarecimientos de los productos de primera necesidad producidos por el conflicto bélico. Ya a comienzos de 1916, la Federación Local de Sociedades Obreras y otros organismos como la Cámara de Comercio e Industria, solicitaron al Ayuntamiento pamplonés que encabezase una manifestación ante el Gobierno Civil para reclamar el abaratamiento de los productos de primera necesidad. “La vida se hace ya imposible”, afirmaba el 4 de octubre de 1918 en el consistorio el concejal nacionalista Francisco Lorda solicitando rebajar el precio del pan cuando muchos productos había experimentado ya hasta el 80 por 100 de incremento. Los informes de la Junta Local de Reformas Sociales de 1919 sobre la huelga de los obreros hojalateros de Pamplona hacían mención de un jornal de 3 pesetas para los aprendices, de 3 a 5 pesetas para los peones, y superior a las 5 pesetas para los oficiales.

Fábricas y trabajo no cualificado
El trabajo no cualificado abarcaba la carga y descarga, infraestructuras y obras públicas, construcción y el trabajo doméstico, todo ello mal visto socialmente pese a ocupar a la mayor parte de la población trabajadora de las ciudades. Hasta bien entrado el siglo XX se caracterizará por la escasez de requisitos previos y constituir una mano de obra fácilmente reemplazable. Esta precariedad será la causa de las duras condiciones de trabajo a las que estarán sometidos esos sectores populares.
El tiempo de trabajo venía tan sólo delimitado, tras el paréntesis dominical o fiestas religiosas, por la edad, la enfermedad o los frecuentes accidentes laborales, pasando a partir de entonces a depender de la familia o la beneficencia. La mayoría de las jornadas eran de sol a sol, con descansos breves para las comidas, lejos por tanto de las diez horas reglamentadas en Gran Bretaña. En Pamplona tenemos que esperar a la primera década del siglo XX para poder observar jornadas de 10 horas. En esta ciudad tenemos constancia de que en 1902 hubo un acuerdo entre patronos y obreros para fijar el tiempo diario de trabajo en diez horas, las mismas que aceptaría el Ayuntamiento para sus empleados amparándose en dicho acuerdo. Ese acuerdo será también el argumento al que recurrirá el consistorio para denegar la solicitud de las ochos horas laborales por parte de las organizaciones obreras. No obstante, tenemos numerosos testimonios de oficios ligados a la industria, talleres y construcción que confirman que esa jornada no se respetaba por parte de los patronos. Fue el caso de la denuncia realizada en julio de 1902 por la Sociedad de canteros ante el Ayuntamiento pamplonés:
Construcción del Fuerte del monte Ezkaba
“Los trabajos que para la Exc. Diputación realizan los obreros de nuestro gremio, los hacen de sol a sol, en una jornada de unas 13 horas, que la ley condena. Igualmente creemos excesiva la de 10 horas que realizan en el fuerte de S.M.D. Alfonso XII, dado lo largo y penoso del camino que existe de esta Capital al monte de Sn. Cristóbal, por resultar más pesado que el mismo trabajo. Tanto en el citado fuerte, como en [el] Hospital que se está construyendo, los adultos hacen trabajos superiores a sus fuerzas, trabajando la misma jornada que los obreros de mayor edad”.
El duro trabajo, controlado por una férrea disciplina, se veía recompensado con el derecho a subsistir, nada más. Los ejecutores de esa disciplina fueron los capataces, procedentes del grueso de las clases trabajadoras y con salarios de en torno al doble de los simples peones. Trabajadoras y trabajadores tendrán que esperar hasta 1919 para que la legislación española aprobara la jornada laboral de ocho horas para todos los oficios, aunque oficios como el de panadero, repostero, barbero, peluquero y, en general, todo el comercio, sufrieron la oposición de los patronos al cierre durante los mediodías, así como en domingos y días festivos.

Conciencia de clase
Es evidente que el nivel de vida obrero experimentó mejoras con el descenso paulatino de la jornada de trabajo a lo largo del período aquí estudiado, pero eso tan sólo al final del mismo, en 1919. Por el contrario, el problema del desempleo hará su aparición con toda su crudeza, y otros muchos problemas que han acompañado a la clase trabajadora desde sus orígenes siguen sin resolverse: el problema de la vivienda, la subida de precios siempre por delante de la subida salarial, la carencia en épocas de crisis y el enorme contraste de lujo y pobreza en épocas de auge económico del que siempre se benefician la misma gente, aquella que dispone de los medios de producción y con ello de los resortes políticos que garantizan su hegemonía social. La indignación ante esas diferencias abismales no será sino el despertar de una conciencia de clase que, acompañada de una adecuada organización, será capaz de poner patas arriba ese orden burgués en más de una ocasión.
La Beneficiencia pública y privada, y la nueva legislación laboral desarrollada a principios del siglo XX, ayudaron a mitigar las duras condiciones de vida de las trabajadoras y trabajadores navarros. Y junto a ellas la resignación, predicada insistentemente desde el púlpito, y el alcohol, refugio para aquella persona que no encontraba ya forma alguna de salir de esa situación de miseria. Es cierto que las organizaciones obreras serán las primeras preocupadas por luchar contra la enfermedad del alcoholismo, causa y efecto al mismo tiempo de infinidad de miserias personales y colectivas. Pero la taberna fue también objeto de las iras de los poderes civiles y eclesiásticos por otra razón, al señalarla como enemiga de la vida familiar y del orden social, pues ese espacio de sociabilidad se encontraba fuera del control de esas instituciones, fuera del control del púlpito, del patrono y de las autoridades políticas. En la taberna el obrero podía hablar sin miedo a represalias, se reforzaría su sentido de identidad y los lazos de identidad con sus iguales de clase.

Texto: Patxi Abasolo López
[Ezkaba aldizkaria, 222. zka., 2015eko otsaila]

      

Martin Altzueta: "Historia Ilustrada de Euskal Herria"

Martin Altzueta
Ilustrando y dando color a nuestra Historia

Martin Altzuetak eta Joseba Asironek egindako liburu honekin, Euskal Herriko historia atera nahi da ahanzturatik, kolorea emanez, agertokiak eta egoerak azalduz eta protagonistei aurpegia margotuz. Honetan Martin Altzueta elkarrizketatu dugu, egitasmoaren marrazkilaria.

Rochapeano de nacimiento, ¿no es así?
Martintxo Altzueta
Argazkia: Patxi Abasolo (Ezkaba aldizkaria)
Sí, nací en la Rochapea, en el año 1972, el mismo día que mis padres vinieron a su casa de la Rochapea, en Virgen del Río, por lo cuál podemos decir que estuve esperando a nacer para venir a la Rochapea. Estuve viviendo en el barrio hasta los 17 años, hasta 1989. Ahora vivo en la Milagrosa, pero siempre estará ahí la cosica por el barrio donde has crecido. Ahora me dedico a dibujar, a ilustrar, a todo lo que esté relacionado con el dibujo y el arte.

¿Qué recuerdas de aquella Rochapea?
Es curioso, porque siempre recordamos lo que ya no está. La verdad es que, aunque parece que viviendo fuera del barrio uno debería ser más objetivo, cada vez lo soy menos, porque yo tengo una Rochapea idealizada en mi infancia. Para mí las piscinas de San Pedro eran la leche, y ya no están, esas piscinas que nos parecían grandes y enormes.
La Rochapea ha perdido, evidentemente, ese aspecto de pueblo, de estar más fuera de lo que era Pamplona; de hecho, cuando nosotros íbamos al Centro decíamos subimos a Pamplona. Aunque en cierta medida se mantenga esa identidad, al cortarse esa separación que había en Curtidores, esas huertas, la calle Errotazar, al urbanizarse todo eso, la Rochapea se ha convertido en un barrio.
Mi recuerdo del barrio es muy entrañable, hasta en lo negativo. Recuerdo la trasera de la calle Errotazar, donde había un riachuelo que llamaban el puente de la peste, no te digo más, y sin embargo yo lo recuerdo con cariño. Recuerdo también la arboleda, que parecía que ibas a una selva, ahora pasas por allí y está totalmente desarbolado. Sin olvidar que, en muchos aspectos, nos guste más o menos, el barrio ha mejorado mucho. Algo tiene que hacer bien el Ayuntamiento, ¿no?

Para eso está, ¿no ese así?
Para eso debería estar. Yo creo que lo que han hecho bien lo han hecho sin querer. Incluso hubo un problema con el edificio de Errotazar, aquello fue una vergüenza, y muchos más casos. Ya podrían haber dejado algo de la antigua Rochapea, no han dejado nada. Mi tío tenía un taller en la calle Errotazar, donde había una casa de madera, de esas antiguas que sólo podían construirse así para que no pudiesen resguardarse supuestos enemigos exteriores en caso de guerra. No sé si finalmente se quemó o la tiraron. En frente había un caserío histórico del siglo XVIII que lo demolieron sin ningún tipo de contemplación. Han hecho verdaderas barbaridades. ¿Han hecho cosas buenas? Pues sí, pero podían haberlo hecho de una manera más equilibrada, respetando la propia personalidad rochapeana. Tú vas por la Rochapea ahora mismo y, salvo el Monasterio de San Pedro y poco más, puedes llegar a pensar que este barrio se ha construido como Mendillorri, da esa sensación.

Volvamos al libro. ¿Cómo surgió la idea?
La verdad es que nació casi sin darnos cuenta. Está claro que partió de la experiencia de las conmemoraciones del Vº Centenario de la conquista de Navarra en 2.012, cuando Joseba y yo realizamos el cómic 1512. Nafarroa. Amets urratua (1512. Navarra. Un sueño roto), y la publicación 50 fechas claves de la conquista de Navarra. Al planteamos hacer esta Historia Ilustrada, partíamos esta constatación: hay muchas historias de Euskal Herria, en esto no somos nada pioneros. Pero no es fácil encontrar trabajos con tanta ilustración. Lo que nos costó más fue concretar la forma de hacerlo, desde qué punto de vista trabajarlo. Si dibujar unos personajes al lado de una casa; o dibujar la casa por dentro con todo detalle, destriparla, y dentro de la misma introducir varias personas. Esta segunda opción es la que hemos priorizado.

Pompaeloren eszena bat, Ezkaba mendia atzean dela.
Ilustrazioa: Martintxo Altzueta
Supongo que detrás habrá un enorme trabajo de investigación.
Sí, sí. Joseba ha hecho un trabajo ingente de consulta de documentación. Él es quien diseña y guioniza el dibujo. Hemos querido hacer un trabajo costumbrista, como se puede apreciar en esa familia que en el Neolítico va a recoger moras.

Aparece también el propio proceso de creación de la ilustración.
Es un plus que tiene la obra. Se nos ocurrió que sería curioso explicar el porqué de esas imágenes, y el significado de las mismas.

Me han llamado mucho la atención los rostros de los distintos personajes. Una fantástica idea para un pueblo carente de referentes en su imaginario colectivo.
He procurado ponerles rostros reales. Tengo mucha experiencia en el mundo de las caricaturas, pues también trabajo para distintas publicaciones periódicas haciendo caricaturas amables de gente conocida del pueblo o del barrio. Me he inspirado en distintas personas referenciales como Iñaki Perurena, sin llegar a reproducirlas tal y como son, pues la cuestión de solicitar los permisos a cada una de ella sería realmente algo farragoso e interminable. En otras ocasiones sí he dibujado rostros reales, de amigos y conocidos, como una cuadrilla donostiarra, y alguna cara bonita que te cruzas por la calle y ya no puedes olvidar.
La prioridad no era ofrecer una colección de datos, pues esos ya están, sino invitar al lector a acercarse a los distintos procesos históricos de una manera amena, entretenida, disfrutando de las ilustraciones. Crear una iconografía que cuando alguien se acerque a la Prehistoria se haga una idea de cómo eran entonces los naturales de estas tierras. Se trata de poner rostro a nuestros antepasados.

También rostros rochapeanos.
Hay más de uno: el rochapeano de pro Isma, Carlos y la joven Ventura.

¿Cuál será el último acontecimiento de esta Historia ilustrada?
Este primer libro se centra en la Prehistoria y la Romanización; el siguiente abordará la historia del Reino de Navarra en la Edad Media; el tercero se extenderá hasta el siglo XVIII; y un último libro recogerá distintos procesos históricos acaecidos durante los siglos XIX y XX.
Este último está prácticamente sin elaborar. He trabajado ya algunas ilustraciones como el bombardeo de Gernika o el atentado contra Carrero Blanco, pero no queremos acercarnos excesivamente en el tiempo, por la sencilla razón que sería absurdo sacar una historia ilustrada para abordar unos acontecimientos sobre los que tenemos mil fotos. Tenemos ya fotos emblemáticas, donde la necesidad de imagen no es tal. Acercarnos mucho en el tiempo chocaría con la propia filosofía de la obra. Quizá una buena fecha para concluir fuese la llamada Transición, el fin del Franquismo, ya veremos.

¿Cómo animarías a comprar el libro?
Invitaría a quien quiera conocer nuestra historia sin tener que empacharse de datos. El ver a un vascón con un rostro verdadero, como uno de hoy día, que nos haga ver que aquel antepasado mío era como yo. Pero sobre todo, que vas a pasar un buen rato, que de eso se trata. Un trabajo divulgativo, atractivo, que incentive la curiosidad. En euskera y en castellano.


Texto y fotografía: Patxi Abasolo López
Irudia: Martintxo Altzueta
[Ezkaba aldizkaria, 222. zka., 2015eko otsaila]

domingo, 1 de febrero de 2015

Giza-eskubideak: Hassanna Aalia iheslaria

Sarrera honen izenburua honako hau ere izan zitekeen: "Testu liburuek esaten dute... Gobernu demokratikoek egiten dute...". Ikus dezagun:

1. Geografia DBH-3k (Santillana) 91. orrialdean diona:
Giza eskubideak. Iheslarien egoera.
Iheslaria zenbait arrazoi direla-eta bere herrialdea utzi behar izan duena da: arrazagatik, erlijioagatik, hizkuntzagatik, ideologiagatik eta iritziagatik jazarria izateko beldur delako, edo tratu txarrak jasotzeko beldur, edota hilko duten beldur.
Iheslari estatutua ofiziala da. Harrera-herrialdeak mantendu egiten du eta babesa ematen dio, pertsona horrek bere herrialdera itzuli beharrik izan ez dezan, gatazka-egoerak irauten duen bitartean.

2. Hassanna Aalia saharauiak babesa eskatu dio Espainiako Gobernuari.
Egun Bilbon bizi da gazte saharauia. Bizi guztiko kartzela zigorra ezarri zion Marokoko auzitegi militar batek, 2010ean Gdeim Izik erresistentzia kanpaldian parte hartzeagatik. Gobernuak kanporatuz gero, arrisku larrian izango da Marokon atxilotzeko, torturatzeko eta bizi guztiko kartzela jasateko.

3. Espainiako Gobernuak ukatu egin dio babesa.
Asteartean amaituko zaio Hassanna gazteari Gobernuak alde egiteko jarritako epea.

Beraz...

4. Iruñeko kontzentrazioa, asteartean, otsailaren 3an, Gaztelu Plazan.
Bai, askotan testu liburuek ahaztu arren, oso garrantzitsua baita honako irizpide hau: idazkiak baino, praktika demokratikoa da Estatu demokratikoa definitzen duena. Saharak Nafarroa Garaian duen Ordezkaritzarekin batera, ANARASDANASATTsF elkarteek deitzen dute. Gaztelu Plazan den Karlos III. erregearen eskulturan (Karlos III.a etorbidearen hasieran).