miércoles, 23 de julio de 2014

25 de julio de 1512: Invasión del Rº de Navarra

   Otra fecha más condenada al olvido en un país sometido a un largo proceso de conquista y aculturación. Precisamente con ese objetivo ha nacido el proyecto Enneco: Haritzaren memoria (www.enneco.org), un espacio de la memoria donde las navarras y navarros podamos mirarnos en el espejo de nuestra historia sin complejos, censuras ni manipulaciones, con la mirada puesta en una Navarra libre habitada por mujeres y hombres libres. Hala bedi!

Tasio, Gara, 2014-uztaila-21
   En Julio de 1512, Fernando de Aragón envió al Duque de Alba hacia Pamplona, acompañado de un ejército con abundante artillería y 12.000 soldados. Los invasores llegaron pronto a los alrededores de la capital. Se detuvieron primero en Arazuri, en el palacio de un familiar del conde de Lerín, y más tarde, el 24 de julio, en la Taconera, a las puertas de la ciudad. Pamplona intentó ganar tiempo e incluso pretendió pactar condiciones para preservar las libertades de las que habían gozado hasta ese momento. La respuesta que recibieron del jefe de las tropas españolas, el Duque de Alba, es una de las expresiones más clarificadoras de la verdadera naturaleza de la conquista de Navarra...  [continúa aquí: "Iruñea, 25 de julio de 1512"]



viernes, 18 de julio de 2014

Ziztadak (58): Uztailaren 18az, Elizaz, damuaz eta barkamenaz


Josefina Lambertok (Larraga, 1929) 7 urte zituen bere aita Vicente eta 14 urteko ahizpa Maravillas eraman eta fusilatu zituztenean. Gero moja sartu zen.
-          Bai, baina asko damutzen naiz nire bizitzako berrogeita sei urte eta nire osasuna bizimodu hari eman izanaz. Komentuan sartzean ez nekien hori, baina esklaboak behar zituzten, ez mojak. Pakistanen, Iruñean eta Madrilen aritu nintzen lanean. Pakistanen malaria pasatu behar izan nuen, eta erdi abandonatua ninduten. Iruñean ere neskame lanak egiten nituen. Komentuan lan egitea galgarri handia izan da niretzat; hasieratik gutxiesteaz gain, haientzat ez nintzen pertsona, esklabo zikin bat baizik.
Franco hil zenean, gure aitaren bila joateko baimena eman ziguten, eta ni ere joan nintzen. Mojek debekatu egin zidaten bilaketan parte hartzea, eta, zigor modura, Madrilera eraman ninduten. Hamabi urteren ostean, handik ateratzea eta behingoz ni neu izatea erabaki nuen, ez inoren neskame. Mojek hondoratuta ikusi nahi ninduten, baina ez nien plazer hori eman, ezta emango ere. Egia da izugarri sufritu dudala, baina sufrimendu horrek indartsuagoa egin nau.
85 urteko emakume ausarta honi esker, Vicentek eta Maravillasek lortu egin dute gainditzea Diktadurak eta ondorengo erregimen politikoak ezarritako zorigaiztoko ahanztura prozesu luzea.
-          Mojei ez diet inoiz barkatuko.



* Aurreko Ziztada / Ziztada anterior:
     -  "Aprovechategui"




lunes, 14 de julio de 2014

Nestor Basterretxea, adiorik ez!!

Basterretxea en el taller de Angela Moreno
   La madrugada del sábado nos dejaba Nestor Basterretxea (Bermeo, 1924), artista implicado activamente con este pueblo durante toda su trayectoria vital. Dentro de las dinámicas generadas por la Iniciativa Nafarroa Bizirik en torno al Vº Centenario de la conquista de Navarra, Nestor supo plasmar magistralmente en un grabado esa Navarra consiente de sí misma, empeñada en recuperar día a día una soberanía arrebatada ya hace demasiado tiempo: "Neguaren ostean... ernatu da zuhaitza".
   En la presentación realizada en marzo de 2012, Nestor nos comentaba así el porqué de su colaboración:
- "Puedo aseguraros que somos muchos los que en Vizcaya, Álava y Guipúzcoa os consideramos nuestros hermanos mayores. Por lo tanto, cómo no apoyaros en cualquier gesto que hagáis a favor de esa navarridad histórica y del euskera. Un gesto que tiene un riesgo, como todos los gestos valientes y políticos [...] Me han metido, y yo encantado, en una aventura realmente patriótica [...] Os felicito por vuestro empeño y trabajo, porque creo que esta es un batalla intelectual y política que vamos a ganar".
   
Basterretxea y Abasolo
Fotografía: Imanol Elizalde
   Concluyeron los actos del Vº Centenario, no así el trabajo de la Iniciativa Nafarroa Bizirik y, además, había echado a andar un nuevo y ambicioso proyecto, Enneco: Haritzaren memoria, de la mano de la Fundación Nafarroa Bizirik, creada expresamente para ello. Nestor Basterretxea continúo colaborando en ambas dinámicas, con diseños para la Iniciativa, y una nueva obra de arte para financiar ese espacio de la memoria situado en Etxarri-Aranatz: la escultura "Enneco".
   La presentación de la obra tuvo lugar en octubre de 2013. En nombre de la Fundación, manifesté entonces mi alegría por esa nueva confluencia entre el mundo del arte y los movimientos populares. Recordando aquel gran auzolan llamado "Amalur" durante la dictadura franquista, en esta ocasión, una vez más, el artista Nestor Basterretxea marcha de la mano de una Navarra que ansía su libertad. Ha sido su último legado para las"hermanas y hermanos mayores", quienes vivimos, amamos y sufrimos en el mismo corazón que lo hicieron nuestros antepasados vascones:
- "Navarra es la madre. Por eso os dan más palos que a nadie, porque habéis sido los primeros, los originales, los primeros que tuvisteis conciencia de ser vascos".

   La mejor forma que tenemos de agradecer tu apoyo es nuestro compromiso de no olvidar nunca quienes somos, para poder seguir siendo lo que queremos ser: mujeres y hombres libres en un país libre. Mila esker, Nestor!
   

miércoles, 9 de julio de 2014

6 de Julio de 1931: El Primer Chupinazo fue republicano

   Juanito Etxepare, padre del Chupinazo

   En 1901 se lanzaron los primeros cohetes en la Plaza del Castillo, de la mano de la empresa que preparaba los fuegos artificiales de la noche. Con la llegada de la II República española, en 1931, se produjo un cambio que ha pervivido hasta nuestros días: el lanzamiento del chupinazo sería el inicio oficial de las fiestas.
Juan Etxepare en 1934 lanza el choete en la plaza del Castillo.
Fotografía
José Joaquín Arazuri. 
   Juanito Etxepare, vecino de Burlada, fue el primero en lanzar el cohete, aquel 6 de julio de 1931, a las 12:00 horas, tras conseguir el visto bueno del Ayuntamiento. Etxepare era republicano y miembro de la Liga Nacional Laica, muy conocido por haber pintado un año antes, durante la sublevación republicana de Jaca, la bandera republicana en su tienda de tabaco situada en la calle Mayor. Los siguientes años siguió lanzando el chupinazo, hasta su muerte en 1936, siendo fusilado y su cuerpo hecho desaparecer tras la sublevación militar.
   Tras la Guerra Civil, las autoridades franquistas retomaron la costumbre del chupinazo, con el lanzamiento que en 1941 realizó Joaquín Illundain desde la balconada del ayuntamiento.


martes, 8 de julio de 2014

German Rodríguez, 8 de Julio de 1978 - 2014

   Fermin Rodríguez, hermano de German Rodríguez, joven pamplonés asesinado por la policía española en los Sanfemines de 1978, pone su esperanza en la querella contra el  Franquismo que investiga la justicia argentina.




Homenaje, hoy, a las 13:00 horas, frente el monolito de la calle Orreaga.





miércoles, 2 de julio de 2014

La Gau Eskola de Ana Gastesi, 1979-1986 [4ª y última parte]

   La revista Ezkaba de julio (http://issuu.com/arriasko/docs/2014_7/1) ha publicado, en su sección de Historia, la cuarta y última entrega de "La Gau Eskola de Ana Gastesi", una serie de artículos que recogen la experiencia de Ana Gastesi como irakasle entre los años 1979 y 1986 en nuestro barrio. En esta ocasión hemos abordado los cuatro años de la Goxoki denda, a escasos metros de la Parroquia Virgen del Río.


La Gau Eskola de Ana Gastesi (y 4)
Goxoki denda

Texto: Patxi Abasolo López 

Lau urte eman zituzten Ana Gastesik eta Josune Arriagak Virgen del Río kaleko Goxoki dendan. 1986ko martxoan alde egin behar izan zutenean, betiko itxi zituen ateak San Pedroko Gau eskolak. Hazia, ordea, ereinda zegoen.

Mila, Isabel, Santos, Maria Jesús y Patxi ante la tienda Goxoki
Fotografía: Iñaki Vergara
1982 fue un año complicado en la vida personal de Ana Gastesi, con acontecimientos que la llevaron a la separación y ruptura de su matrimonio. Entonces, las amigas Ana y Josune se lanzaron a un nuevo proyecto, la tienda de chucherías Goxoki, abierta en la bajera situada entre los números 5 y 7 de la calle Virgen del Río. En un altillo de la misma, continuaron con las clases de euskera, como venían haciéndolo desde 1979 en la calle Urzainki y, posteriormente, en la Parroquia situada a escasos metros de la tienda. Hasta que, en marzo de 1986, en vísperas del Aberri Eguna, sucedería algo que las alejaría para siempre de Arrotxapea.

Creando espacios
Patxi Belasko
Fotografía: Iñaki Vergara
El buen ambiente de las clases tenía su continuidad fuera de la Gau Eskola. El alumnado estaba estudiando euskera con el claro propósito de hablarlo, así que la mejor forma de hacerlo posible era crear espacios de sociabilidad en el propio barrio, donde sus gentes pudiesen practicar y dar continuidad a lo aprendido en clase. Ese fue el objetivo del txikiteo diario, las cenas y excursiones organizadas por Ana y Josune, como las salidas a Belagua, Baiona, Donibane Lohitzune o Zugarramurdi. El éxito de aquellas rondas por el barrio y por lo Viejo se reflejaba perfectamente en la frase “Goazen pote bat hartzera!”, seguramente la primera expresión y la mejor aprendida por todas ellas. Es verdad que hubo quien no avanzó mucho más, pero tampoco hay porqué contarlo todo, ¿verdad?.
Como ya hemos dicho anteriormente, aprender euskera iba mucho más allá de conocer el idioma en sí, significaba identificarse con la lengua y la cultura de un pueblo. Patxi Belasko compartía esa motivación: “Además de dar las clases de euskera, Ana fue una promotora de la cultura euskaldun, nos ha enseñado cancioneros, era una enamorada de Mikel Laboa. Nosotros, que éramos un poco más modernos, nos gustaba Benito Lertxundi”, nos cuenta entre risas. Treinta años más tarde, quienes fueron alumnas y alumnos de Ana, no pueden sino recordarla cada vez que escuchan o cantan Txoriak txori, canción que llegó a convertirse en un auténtico símbolo identitario. Más allá de la calidad de la propia composición, con los años pasó a ser símbolo de las gentes euskaldunas y de la identidad de Euskal Herria, siendo capaz de atraer y hacer confluir en ella gente de mentalidad muy diferente. Todo ello de una manera muy natural, dejando un rastro que ha viajado en el tiempo hasta nuestros días.
Belasko la recuerda como “una militante integral de la cultura vasca”. Irakasles y muchos ikasles participaban en las distintas movilizaciones que se daban en aquellos años. “Recuerdo que estando en la Ikastola, pillaron a Sagrario Aleman y algunos otros. Los encarcelaron por poner letreros en euskera o algo así, en la zona de la Sakana. Hicimos una pancarta, recuerdo dónde la pusimos, en la ribera del Arga, en un poste de hormigón, exigiendo la libertad de Sagrario, que era entonces responsable de Aek”.
Milagros Espinal, Mila
Fotografía: Iñaki Vergara
Milagros Espinal, Mila, nos define así a Ana Gastesi: “Era una mujer que tenía mucho espíritu y mucha fuerza, era una mujer que se animaba con todo y estaba siempre sonriente, con ganas que la cultura vasca, que Euskal Herria, saliera adelante, de dar impulsos, es que era un terremoto en aquel tiempo. Su objetivo era hacer barrio, que la gente se encontrara”. Las gentes de San Pedro estaban en la misma sintonía. Mila nos cuenta cómo en torno a la Parroquia Virgen del Río, “en esos tiempos, estaba todo el movimiento de barrio. Ahí empezamos a hacer las fiestas, alrededor de la Iglesia, que si txistorradas, preparación de huelgas, gente que se encerraba…”.
Aunque no siempre era todo alegrías. Como se han encargado de recordarnos un día sí y otro también nuestros padres y madres, “le pasa al que anda”, aunque también a algunos más, de eso no hay duda. Ayer, al igual que hoy, aquí y en cualquier rincón del mundo, lo hermoso de luchar por una buena causa tiene también su lado amargo. Según Lino Otano, entonces párroco de Virgen del Río, la amargura venía marcada por “las veces que teníamos que pasar por comisaría; aunque en aquellos días, como todos éramos jóvenes, hacíamos una piña en torno a esos malos ratos”. ¿Cómo definir aquel ambiente, dentro y fuera de las clases? “¡Acojonante!”, se le escapa a Belasko, que recuerda lo vivido con la misma intensidad que hace treinta años: “Aunque tenía otros referentes, como mi abuelo de Alesbes que me enseñó a cantar en euskera, Ana marcó un antes y un después en mi proceso de concienciación nacional”.

Agur a la Gau eskola
Las portadas del día 26 de marzo de 1986 confirmaron algo que ya era noticia en toda la ciudad:  “Una mujer herida, varios detenidos y un zulo con armas descubierto ayer en Pamplona” (Diario de Navarra); “Una mujer gravemente herida en confuso tiroteo en Iruñea” (Egin). El periódico conservador explicaba en sus páginas interiores que “una mujer, presunta integrante de un comando de ETA militar, resultó herida a las 8,30 de la noche de ayer, y dos personas detenidas, en el curso de un tiroteo con miembros del Servicio de Información de la Guardia Civil, en la plaza de Merindades de Pamplona. La mujer, que según las primeras informaciones de Efe pudiera ser Mercedes Galdós Azuaga, recibió un impacto de bala en la zona del hígado y se encuentra en estado muy grave, según datos facilitados por el Hospital de Navarra”.
La Guardia Civil tenía orden de arresto contra el matrimonio Josune y Gotzon, y contra Ana Gastesi, quienes finalmente lograron escapar a la redada policial. La tienda de dulces y frutos secos, Gozoki denda, resultaría destrozada y saqueada. Tras el registro efectuado por la Guardia Civil, abandonaron la tienda con las puertas y cristaleras destrozadas. En un principio fueron niños y niñas quienes se aprovecharon de la circunstancia, pero posteriormente varias personas intentaron llevarse una serie de elementos de la tienda, incluidas las lámparas y la caja registradora. Frente a la despreocupación de los agentes, fueron los propios vecinos y vecinas quienes se encargaron de evitarlo, como sucedió con aquella persona que pillaron a punto de salir con la caja registradora a cuestas.
Para evitar la detención bajo la acusación de “colaboración con banda armada”, Ana y Josune pasaron a la clandestinidad, situación se alargó hasta que, pasados diez años, decidieron hacer vida normal al norte de los Pirineos, estableciéndose en Arrosa, un pequeño pueblo de la Baja Navarra. Ana enseguida retomó las clases de euskera entre las gentes de la zona Arrosa-Bidarrai. Salvo una pequeña escapada que se aventuró a realizar para celebrar la llegada de Olentzero en Arrotxapea, los encuentros entre Ana y algunas de sus alumnas y alumnos rochapeanos tendrían lugar en celebraciones señaladas al otro lado de los Pirineos. Mila recuerda muy bien aquel Nafarroa Eguna en Baigorri, cuando se le acercó una mujer “con una melenita toda blanca” que no reconocería de no haberse presentado.
Los últimos años de su vida, Ana sufrió de alzeimer o demencia senil, terminando por ser recluida en una residencia. Algunas de sus alumnas y alumnos siguieron teniendo información de ella hasta el último momento: “está tan magica, siempre sonriente”, les contaban. En junio de 2009 la Policía francesa detuvo a Josune y la extraditó al Estado español, encontrándose en la actualidad en la prisión de Topas, en la carretera entre Salamanca y Zamora. En el año 2012 Ana sufrió un ictus, que la dejó totalmente inmovilizada, hasta su muerte el 6 de noviembre del año siguiente, con 76 años de edad. El 12 de ese mes se le ofreció un primer homenaje en Biarritz, y más tarde parte de sus cenizas fueron aventadas en la cima del monte Ezkaba, frente al tristemente célebre penal penitenciario franquista, donde la pequeña Ana tuvo que visitar a su padre preso.
¿Qué fue de sus alumnas y alumnos? Hubo quien abandonó el proceso de aprendizaje por cansancio, falta de tiempo por la familia, el trabajo o militancias varias. También hubo quien continuó aprendiendo su lengua en los euskaltegis de AEK de Antsoain o del Casco Viejo. Unas no llegarían a completar el proceso, otros se quedarían en el nivel de manifestación o Goazen pote bat hartzera!, pero también hubo quienes completaron la última lección y hoy, treinta años más tarde, viven, sufren y disfrutan en nuestra lengua navarrorum. Sin olvidar a quienes hoy, dispuestas a resolver esa asignatura pendiente, como hicieron cuando eran jóvenes, han vuelto al euskaltegi, en este caso de la mano del colectivo de personas jubiladas Sasoia. Son los Belasko, Maria Jesús, Isabel y Gregorio, Mila, Matilde, Nuria, Marisa, Marijose, Txoperena, Santos, y otros muchos más. La mayoría de ellas siguieron tomando parte en el rico tejido asociativo rochapeano, invirtiendo muchas horas y no menos ilusión en la construcción de un barrio más justo, más hermoso. Ciertamente, nada habría sido igual si no hubiesen llegado a conocer a Ana Gastesi.






martes, 1 de julio de 2014

EZKABA aldizkaria, nº 217 zka., julio de 2014ko uztaila


   Ya está en la calle el último número de la revista Ezkaba de este curso. En esta ocasión me he tomado la confianza de firmar la Editorial, para hacer un breve repaso de mi experiencia como director de este maravilloso proyecto rotxapeano.



Editorial

 La editorial de la Ezkaba es un acto colectivo del equipo de redacción. Aunque detrás haya una pluma u otra, siempre procuramos que refleje el sentir de quienes hacemos el día a día de la revista. En esta ocasión, no obstante, me voy a permitir la licencia de firmar estas líneas, que pretenden ser una pequeña fotografía de lo realizado durante mi primer curso como director.
Dos expresiones se me han escapado al sentarme frente al ordenador: Izugarria!, y Egina, lortu egin dugu! Izugarria, porque ha sido una de las experiencias más bonitas que he vivido como vecino del barrio, también como amigo y compañero de quienes componemos el equipo de redacción de la revista. Egina!, porque no ha sido nada fácil. Porque, pese a las mil y una dificultades que hemos ido encontrando en el camino, la ilusión y alegría del grupo de redacción, el apoyo y los ánimos recibidos por las gentes del barrio, y las muchas satisfacciones por el trabajo realizado, han hecho posible que la Ezkaba siga fiel a su cita mensual, como lleva haciéndolo hace ya más de veinte años, manteniendo la cabeza bien alta pese a crisis, recortes y desengaños que los de arriba no hacen sino socializar entre las gentes de abajo.
Si miramos atrás, en la editorial de octubre de 2013 anunciábamos algunas novedades ezkaberas: además de la nueva dirección, una nueva sección con nuestro Vecino de Arriba, las Cartas desde mi rincón de nuestro poeta Javier Armendariz, la sección de Agenda, y el inicio de una serie de actividades culturales con el doble objetivo de fortalecer este proyecto comunicativo y crear auténticas vías bidireccionales entre la revista y el vecindario rotxapeano. Por si fuera poco, la Ezkaba ha ofrecido cuatro páginas más, porque ya vale de aguantar, ¿verdad? Hay que seguir dando pasos, por pequeños que sean, pues es la mejor forma de afianzar cualquier proyecto. Y para ello nuestras txikis son fundamentales, de ellas y ellos dependerá que este proyecto comunicativo tenga futuro. Con ese objetivo ha nacido la Ezkaba Txikia, un espacio para que sean ellas mismas quienes lo llenen de dibujos, chistes o cualquier otra iniciativa.
Este curso, la Ezkaba ha sido un poquito más arrotxapearra, intentando ser también espacio de esa Arrotxapea euskaldun, que vive, trabaja, lee y escribe en euskera. Como ya he escrito alguna vez, saiatu egin gara Arrotxapea Arrotxapeago egiten, guk baino lehen beste auzokide askok egin zuten bezala, etorriko direnek egingo dutenen bezala. Orain atseden hartzeko unea ailegatu zaigu. Hurrengo ikasturtean ilusioz beterik itzuliko gara, ez izan zalantzarik.
Besarkada bana eta mila esker guztioi!

Patxi Abasolo López
Ezkaba aldizkariko zuzendaria